Fue cliché, pero llegamos en medio de una fuerte tormenta. Cuatro de la tarde y en los taxis, todos hablan español. El panorama, una gran nube gris y un pequeño Manhattan, cruzamos el río, pasamos por la terraza de un restaurante mexicano y unas calles alrededor encontramos el hotel. No muy impresionante la entrada pero al llegar al 22M la vista de la ciudad era sorprendente, no hermosa, solo sorprendente; nuestro apartamento miraba hacia Chinatown y hacia el sur, fábricas humeantes, avenidas congestionadas, la ciudad en la ventana estaba atrapada por esa luz blanca que trae la lluvia.
Al otro día fuimos hasta Alwife, el final de la línea roja, pues cerca de ella íbamos a vivir. En Alwife no hay nada aparte del hoyo negro de Dunkin Donuts; luego bajamos a Davis Square, fue agradable la sensación de pueblito europeo, un poco viejo y un poco inglés, caminamos alrededor y encontramos una venta de garaje, y es que no hay que ver lo que la gente vende, se pueden encontrar hasta cortaúñas y balas usadas, libros que han vivido detrás de la nevera por unos cuantos lustros e infaltables juguetes sin ojos. Yo que no soy una experta me pregunto a qué parte del consumismo pertenece este género de transacción, es eso básico, avanzado o decadente?
Dos estaciones más adelante nos gustó Harvard, a Camilo “no le molestaría vivir ahí”. Y todos los turistas al salir de la estación nos preguntamos lo mismo: dónde está la Universidad? No hay a primera vista grandes facultades ni impresionantes monumentos, pero todo es Harvard y está inmerso en la ciudad, en esta zona de la ciudad de Cambridge entre Porter Square y Central Square. Las facultades son edificios o casas que se pueden confundir con dormitorios pues muchos comparten el mismo estilo arquitectónico inglés de ladrillo rojo oscuro con marcos geométricos de hormigón blanco o pueden ser simplemente setenteros como el Science Center.
Al día siguiente fuimos al mar, más exactamente al puerto que hay cerca del acuario y más adelante de Quincy Market, no se siente la inmensidad del mar, media vuelta y de regreso al centro de la ciudad, fuimos al Boston Common y recordé que cuando fui a El Retiro en Madrid pensé que era pequeño, sin embargo este tiene canchas de tennis abiertas 24 horas que durante el mes que vivimos cerca no fuimos ni una vez.
Después de haber recorrido treinta apartamentos acompañada por 6 brokers que ganan solo por comisión, Camilo decide ver el primero con un griego llamado Romeo, esa misma mañana habíamos rechazado uno piso cerca de MIT, era cómodo, práctico, moderno y por encima del presupuesto, mientras el de Romeo quedaba en Harvard y tenía la vista más encantadora que había visto en ningún apartamento, árboles frondosos en un patio interior que se ve a través de las 5 ventanas de la casa, ese mismo día lo separamos, vimos dos más en Central Square pero entre el ruido y el desfile de locos de la zona no lo pensamos más, los de Harvard debían ser mejores vecinos.
Llevamos ya 15 días en el apartamento de Harvard y aunque llegué a ser detractora por la distancia que hay hasta la estación del metro, me encanta estar acá. Ahora mismo hay varios sonidos intensos entre obras y los cables de la energía que seguro no van a explotar pero por el sonido, bien que podrían. Sin embargo al fondo se alcanzan a sentir algunos ensayos de la escuela de música que queda literalmente a la vuelta de la esquina y en un par de horas se escuchará lo que Camilo con los ojos cerrados llama "sonidos de la infancia", cientos de grillos y bichos que si no fuera por el angeo ya se hubieran instalado acá.
Tuesday, September 8, 2009
Tuesday, February 17, 2009
OUT NOW!
Grandes Maquinarias de Arte
Una reflexión sobre la Industria Cultural y la Obra de Arte en la Cultura de Masas
Las imágenes que componen esta exposición, seguramente ya las ha visto, incluso algunos de estos objetos sin duda los puede encontrar en su propia casa. De algunos de los artistas probablemente algo haya escuchado, pero sin lugar a dudas, usted hace parte del tema de sus investigaciones artísticas.
Andy Warhol - Claes Oldenburg – Jeff Koons – Andreas Gursky – Takashi Murakami
* OUT NOW! Es una propuesta de exposición temporal colectiva que reúne la obra de 5 artistas internacionales de los últimos 40 años, quienes han trabajado entorno a la reflexión de la Industria, la Industrialización del Arte y la Cultura de Masas.
Las obras que plantean interrogantes vigentes sobre el arte, el ejercicio artístico, la cultura de masas, el mercado del arte y el impacto que tiene sobre el arte la situación económica que actualmente vivimos en los países capitalistas. Estos interrogantes más que resueltos, se espera que sean cuestionados por los espectadores a través de una serie de citas de los mismos artistas y preguntas que permitan enriquecer las asociaciones libres, al tiempo que ayuden al espectador a descifrar las obras.
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El siguiente es un texto guía, un catálogo de exposición, escrito en cortos capítulos sobre los que le propongo que -al estilo de Rayuela, de julio Cortázar- guardadas las proporciones-, decida usted el orden en el que lo quiera leer.
A lo largo de los siguientes textos encontrará palabras señaladas en azul, todas ellas tienen una relevancia contextual sobre la exposición y son a la vez una invitación a que indague sobre ellas y sea usted quien decida el mapa y el alcance de esta propuesta expositivo-participativa.
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Las siguientes preguntas son cuestionamientos que construyeron el discurso expositivo de OUT NOW!, vuevla sobre ellas las veces que desee a lo largo de su lectura. OUT Now! es una discusión abierta.
Qué venden hoy los Museos?
Quiénes son los consumidores del arte?
Cómo se consume el arte?
Cómo puede ser original una copia?
Son las Obras de Arte objetos cotidianos?
¿Cree que una aspiradora puede ser una obra de arte?
Qué consolida a un artista la obra o el mercado?
Cree que el humor juega un papel legítimo en el arte?
Por qué se han pagado por una sola pintura $80,000,000?
Debe perder valor una Obra de Arte si se vende en un supermercado?
obras.
Andy Warhol. Serie Myths, 1981.
Claes Oldenburg. Free Stamp, 1991. Flying Pins, 2000. Gardenhose, 1983.
Jeff Koons. Ballon Flower (Blue), 1995. Serie The New, 1981.
Andreas Gursky. Paris, Montparnasse, 1993. Chicago, Board of Trade II, 1999. Tokyo Stock Exchange, 1990. 99 cent II Diptychon, 2001.
Takashi Murakami. Reversed Double Helix, 2003- 2005.
Grandes Maquinarias de Arte
Una reflexión sobre la Industria Cultural y la Obra de Arte en la Cultura de Masas
Las imágenes que componen esta exposición, seguramente ya las ha visto, incluso algunos de estos objetos sin duda los puede encontrar en su propia casa. De algunos de los artistas probablemente algo haya escuchado, pero sin lugar a dudas, usted hace parte del tema de sus investigaciones artísticas.
Andy Warhol - Claes Oldenburg – Jeff Koons – Andreas Gursky – Takashi Murakami
* OUT NOW! Es una propuesta de exposición temporal colectiva que reúne la obra de 5 artistas internacionales de los últimos 40 años, quienes han trabajado entorno a la reflexión de la Industria, la Industrialización del Arte y la Cultura de Masas.
Las obras que plantean interrogantes vigentes sobre el arte, el ejercicio artístico, la cultura de masas, el mercado del arte y el impacto que tiene sobre el arte la situación económica que actualmente vivimos en los países capitalistas. Estos interrogantes más que resueltos, se espera que sean cuestionados por los espectadores a través de una serie de citas de los mismos artistas y preguntas que permitan enriquecer las asociaciones libres, al tiempo que ayuden al espectador a descifrar las obras.
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El siguiente es un texto guía, un catálogo de exposición, escrito en cortos capítulos sobre los que le propongo que -al estilo de Rayuela, de julio Cortázar- guardadas las proporciones-, decida usted el orden en el que lo quiera leer.
A lo largo de los siguientes textos encontrará palabras señaladas en azul, todas ellas tienen una relevancia contextual sobre la exposición y son a la vez una invitación a que indague sobre ellas y sea usted quien decida el mapa y el alcance de esta propuesta expositivo-participativa.
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Las siguientes preguntas son cuestionamientos que construyeron el discurso expositivo de OUT NOW!, vuevla sobre ellas las veces que desee a lo largo de su lectura. OUT Now! es una discusión abierta.
Qué venden hoy los Museos?
Quiénes son los consumidores del arte?
Cómo se consume el arte?
Cómo puede ser original una copia?
Son las Obras de Arte objetos cotidianos?
¿Cree que una aspiradora puede ser una obra de arte?
Qué consolida a un artista la obra o el mercado?
Cree que el humor juega un papel legítimo en el arte?
Por qué se han pagado por una sola pintura $80,000,000?
Debe perder valor una Obra de Arte si se vende en un supermercado?
obras.
Andy Warhol. Serie Myths, 1981.
Claes Oldenburg. Free Stamp, 1991. Flying Pins, 2000. Gardenhose, 1983.
Jeff Koons. Ballon Flower (Blue), 1995. Serie The New, 1981.
Andreas Gursky. Paris, Montparnasse, 1993. Chicago, Board of Trade II, 1999. Tokyo Stock Exchange, 1990. 99 cent II Diptychon, 2001.
Takashi Murakami. Reversed Double Helix, 2003- 2005.
OUT NOW!. Yes we can
Yes we can
“Yes we can” El nuevo presidente de los Estados Unidos, el demócrata Barack Obama apoyó su candidatura presidencial en este sencillo pero contundente slogan “Si podemos”. Millones de personas alrededor del mundo, estadounidenses y no estadounidenses lo han repetido como si de un mantra se tratase. No pretendo entrar de ninguna manera en profundidades políticas, pero si me interesa resaltar el sofisticado arte de la publicidad y su poder para cambiar paradigmas.
En Estados Unidos hasta el año 1965, 2 anos después del elocuente discurso en el que Martin Luther King se dirigió a los norteamericanos con la frase “I have a Dream”, la población afroamericana no tenía los mismos derechos civiles que los blancos. El color oscuro de sus pieles se ha relacionado con las connotaciones negativas del color negro, de la ausencia de luz; sin embargo, una frase ambigua, abierta, sonora y fácil de pronunciar para todas las personas de cualquier origen lingüístico como Yes We Can [véase el exitoso caso de las marcas Kodak o Coca-Cola], ha logrado cambiar en tan solo unos meses el prejuicio de negro = malo al negro = bueno, al negro como el nuevo color de la esperanza, de manera que si ahora mismo alguien puede decir con toda propiedad Yes we can, son los publicistas.
El siglo XX ha constituido para la publicidad el periodo de mayor crecimiento y protagonismo social de toda su historia. La evolución de los sistemas de comunicación de la mano de la superproducción tecnológica consecuencia de las guerras, el extraordinario incremento demográfico vivido a lo largo del siglo y la necesidad de los estados de establecer un orden frente a las crecientes masas han permitido que la publicidad haya pasado de ser una herramienta de venta a un sistema complejo de comunicación homogeneizante.
El arte y la publicidad han estado estrechamente relacionados desde sus inicios aunque intrínsecamente cada uno se fundamenta conceptualmente de formas diferentes, la publicidad por un lado procura conducir el pensamiento del público hacia un mismo y determinado fin, mientras que el arte presupone la reflexión y elaboración de criterios de cada espectador. Los códigos propios de cada lenguaje habían convivido paralelamente dentro del mismo objeto, siendo este el medio para ambos fines, han desdibujado sus límites en un proceso crítico y de hibridación propio de las últimas décadas.
En la década de los años 50’s, periodo de bienestar económico para la nación norteamericana, llega desde Inglaterra a Nueva York un movimiento diametralmente opuesto al expresionismo abstracto vigente en la época, el Pop Art, una tendencia artística que emplea los códigos de lenguaje de la cultura popular para la construcción de las obras y sus significados. El Pop Art se nutre del lenguaje de publicidad y de la producción seriada, se convierte en una introspección sobre los cimientos de la cultura norteamericana, una autocrítica, un reflejo, el barroquismo del nuevo teatro televisivo, el consumo de bienes y la creación de nuevas necesidades, el consumo de imágenes y de nuevos mitos. La construcción y develación de una identidad cultural.
“Creo absolutamente en la publicidad y los medios.
Mi arte y mi vida personal se basan en ellos.
Creo que el mundo del arte podría ser una enorme reserva
para todos los involucrados en la publicidad”
Jeff Koons
Algunos artistas del siglo XX cuya obra está estrechamente relacionada con la publicidad: Henri de Tolouse Lautrec – Alfonse Mucha – Diego Rivera – Georges Seurat – Andy Warhol – Jeff Koons – Roy Lichtenstein - David La Cahpelle – Richard Avedon – Robert Mapplethorpe – Takashi Murakami.
“Yes we can” El nuevo presidente de los Estados Unidos, el demócrata Barack Obama apoyó su candidatura presidencial en este sencillo pero contundente slogan “Si podemos”. Millones de personas alrededor del mundo, estadounidenses y no estadounidenses lo han repetido como si de un mantra se tratase. No pretendo entrar de ninguna manera en profundidades políticas, pero si me interesa resaltar el sofisticado arte de la publicidad y su poder para cambiar paradigmas.
En Estados Unidos hasta el año 1965, 2 anos después del elocuente discurso en el que Martin Luther King se dirigió a los norteamericanos con la frase “I have a Dream”, la población afroamericana no tenía los mismos derechos civiles que los blancos. El color oscuro de sus pieles se ha relacionado con las connotaciones negativas del color negro, de la ausencia de luz; sin embargo, una frase ambigua, abierta, sonora y fácil de pronunciar para todas las personas de cualquier origen lingüístico como Yes We Can [véase el exitoso caso de las marcas Kodak o Coca-Cola], ha logrado cambiar en tan solo unos meses el prejuicio de negro = malo al negro = bueno, al negro como el nuevo color de la esperanza, de manera que si ahora mismo alguien puede decir con toda propiedad Yes we can, son los publicistas.
El siglo XX ha constituido para la publicidad el periodo de mayor crecimiento y protagonismo social de toda su historia. La evolución de los sistemas de comunicación de la mano de la superproducción tecnológica consecuencia de las guerras, el extraordinario incremento demográfico vivido a lo largo del siglo y la necesidad de los estados de establecer un orden frente a las crecientes masas han permitido que la publicidad haya pasado de ser una herramienta de venta a un sistema complejo de comunicación homogeneizante.
El arte y la publicidad han estado estrechamente relacionados desde sus inicios aunque intrínsecamente cada uno se fundamenta conceptualmente de formas diferentes, la publicidad por un lado procura conducir el pensamiento del público hacia un mismo y determinado fin, mientras que el arte presupone la reflexión y elaboración de criterios de cada espectador. Los códigos propios de cada lenguaje habían convivido paralelamente dentro del mismo objeto, siendo este el medio para ambos fines, han desdibujado sus límites en un proceso crítico y de hibridación propio de las últimas décadas.
En la década de los años 50’s, periodo de bienestar económico para la nación norteamericana, llega desde Inglaterra a Nueva York un movimiento diametralmente opuesto al expresionismo abstracto vigente en la época, el Pop Art, una tendencia artística que emplea los códigos de lenguaje de la cultura popular para la construcción de las obras y sus significados. El Pop Art se nutre del lenguaje de publicidad y de la producción seriada, se convierte en una introspección sobre los cimientos de la cultura norteamericana, una autocrítica, un reflejo, el barroquismo del nuevo teatro televisivo, el consumo de bienes y la creación de nuevas necesidades, el consumo de imágenes y de nuevos mitos. La construcción y develación de una identidad cultural.
“Creo absolutamente en la publicidad y los medios.
Mi arte y mi vida personal se basan en ellos.
Creo que el mundo del arte podría ser una enorme reserva
para todos los involucrados en la publicidad”
Jeff Koons
Algunos artistas del siglo XX cuya obra está estrechamente relacionada con la publicidad: Henri de Tolouse Lautrec – Alfonse Mucha – Diego Rivera – Georges Seurat – Andy Warhol – Jeff Koons – Roy Lichtenstein - David La Cahpelle – Richard Avedon – Robert Mapplethorpe – Takashi Murakami.
OUT NOW!. Coca-Cola, Superman y Ciudad Gótica.
Coca-Cola, Superman y Ciudad Gótica.
Recientemente el director alemán Dennis Gansel llevó a las salas de cine la novela Die Welle -La Ola- de Morton Rhue que trata de un experimento llevado a cabo por un profesor en un grupo de secundaria para explicar a sus estudiantes el funcionamiento los sistemas totalitarios, para ello se vale de tres componentes fundamentales, el elemento retórico, el visual y la estructuración de comportamientos unificadores que satisfagan la necesidad humana de ser aceptado dentro de un grupo, como una forma de combatir la ansiedad moral [culpa, vergüenza y miedo al castigo] descrita por Freud.
Hoy, 60 años después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, el mundo sigue llevándose las manos a la cabeza por la aparente incomprensión sobre el comportamiento que cientos de miles de ciudadanos alemanes llevaron bajo las órdenes de un estado totalitario. El régimen elaboró un complejo sistema de comunicación dirigido a grandes masas, una exitosa campaña publicitaria del nacionalismo, y la nación en masa, consumió su producto.
Desde la postguerra hasta nuestros días la densidad de la población europea ha aumentado en un 34%, la de Norteamérica en un 96% y la mundial una media de 166%. La globalización y la apertura económica de los países occidentales, de Rusia y también países orientales como Corea, Japón y China, exigen nuevas y más agresivas formas de comunicación que alcancen a cada vez más espectadores/consumidores sobre la plataforma y democratización de las nuevas tecnologías.
Desde mediados del siglo XX y en medio del proceso de nuevo optimismo y reconstrucción del mundo occidental, la masificación creó fenómenos que se han convertido en íconos de la época, la reproductibilidad del cine y la fotografía permearon el mundo con imágenes de Marilyn Monroe y Elvis Presley y la juventud se rindió ante el despliegue mediático-televisivo del quinteto de Liverpool The Beatles.
La Industria cinematográfica de Hollywood creó nuevos superhombres, nuevas estrellas en el amplio firmamento del imaginario colectivo, actores que actuaban su propia imagen dentro y fuera de la pantalla; habían nacido nuevos dioses y semidioses en la figura de voluminosos personajes de cómic, toda una serie de estereotipos del ciudadano perfecto, de la mujer perfecta, de la familia perfecta, el presidente perfecto. Todo se consumía, todo se consume. “Comprar es más americano que pensar”, Andy Warhol.
El arte como objeto de consumo se benefició de los procesos de producción seriada, de los estudios de mercado, de tradición estadística norteamericana, de la pujanza snobista neoyorquina, de la excentricidad de la moda, de la domesticación de la televisión y la epidémica masificación de los bienes de consumo, el mundo entero tomaba Coca Cola – Kekou Kele - Кока-Кола - Κόκα κόλα – كوكاكول - コークスのコーラ.
Es en esta época cuando por primera vez las obras de arte contemporáneas comienzan a alcanzar precios sin precedentes en el mercado internacional. Por qué se ha pagado por una sola pintura $80,000,000?
Algunos artistas de las últimas décadas que plantean su obra desde el comportamiento de las masas y la transculturalidad: Andreas Gursky – Tom Wesselmann - Mariko Mori – Quentin Tarantino – Takashi Murakami – Manu Chau – Godfrey Reggio.
Recientemente el director alemán Dennis Gansel llevó a las salas de cine la novela Die Welle -La Ola- de Morton Rhue que trata de un experimento llevado a cabo por un profesor en un grupo de secundaria para explicar a sus estudiantes el funcionamiento los sistemas totalitarios, para ello se vale de tres componentes fundamentales, el elemento retórico, el visual y la estructuración de comportamientos unificadores que satisfagan la necesidad humana de ser aceptado dentro de un grupo, como una forma de combatir la ansiedad moral [culpa, vergüenza y miedo al castigo] descrita por Freud.
Hoy, 60 años después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, el mundo sigue llevándose las manos a la cabeza por la aparente incomprensión sobre el comportamiento que cientos de miles de ciudadanos alemanes llevaron bajo las órdenes de un estado totalitario. El régimen elaboró un complejo sistema de comunicación dirigido a grandes masas, una exitosa campaña publicitaria del nacionalismo, y la nación en masa, consumió su producto.
Desde la postguerra hasta nuestros días la densidad de la población europea ha aumentado en un 34%, la de Norteamérica en un 96% y la mundial una media de 166%. La globalización y la apertura económica de los países occidentales, de Rusia y también países orientales como Corea, Japón y China, exigen nuevas y más agresivas formas de comunicación que alcancen a cada vez más espectadores/consumidores sobre la plataforma y democratización de las nuevas tecnologías.
Desde mediados del siglo XX y en medio del proceso de nuevo optimismo y reconstrucción del mundo occidental, la masificación creó fenómenos que se han convertido en íconos de la época, la reproductibilidad del cine y la fotografía permearon el mundo con imágenes de Marilyn Monroe y Elvis Presley y la juventud se rindió ante el despliegue mediático-televisivo del quinteto de Liverpool The Beatles.
La Industria cinematográfica de Hollywood creó nuevos superhombres, nuevas estrellas en el amplio firmamento del imaginario colectivo, actores que actuaban su propia imagen dentro y fuera de la pantalla; habían nacido nuevos dioses y semidioses en la figura de voluminosos personajes de cómic, toda una serie de estereotipos del ciudadano perfecto, de la mujer perfecta, de la familia perfecta, el presidente perfecto. Todo se consumía, todo se consume. “Comprar es más americano que pensar”, Andy Warhol.
El arte como objeto de consumo se benefició de los procesos de producción seriada, de los estudios de mercado, de tradición estadística norteamericana, de la pujanza snobista neoyorquina, de la excentricidad de la moda, de la domesticación de la televisión y la epidémica masificación de los bienes de consumo, el mundo entero tomaba Coca Cola – Kekou Kele - Кока-Кола - Κόκα κόλα – كوكاكول - コークスのコーラ.
Es en esta época cuando por primera vez las obras de arte contemporáneas comienzan a alcanzar precios sin precedentes en el mercado internacional. Por qué se ha pagado por una sola pintura $80,000,000?
Algunos artistas de las últimas décadas que plantean su obra desde el comportamiento de las masas y la transculturalidad: Andreas Gursky – Tom Wesselmann - Mariko Mori – Quentin Tarantino – Takashi Murakami – Manu Chau – Godfrey Reggio.
OUT NOW!. Exprimiendo naranjas con una obra de arte
Exprimiendo naranjas con una obra de arte
En 1962 la imagen reproducida en serigrafía de la popular lata de Campbell’s Soup, de Andy Warhol en sus 32 presentaciones fue exhibida en la Ferus Gallery de Los Angeles, causando gran controversia, no porque el arte no haya reproducido antes objetos cotidianos, sino por la falta de trascendencia del objeto que chocaba frente al reinante misticismo del expresionismo abstracto.
Lo cotidiano ha sido objeto de representación en el arte bajo diferentes connotaciones, flechas en las cavernas, pan en las últimas cenas, bodegones barrocos, la silla de la habitación de Van Gogh, la guitarra de Picasso, la pipa de Magritte, el Botellero y el Orinal de Duchamp, sin embargo esta sopa era denotativa. Una sopa, punto. Una sopa del supermercado, de todos los supermercados, de todos los días, de todas las casas, de todos los años desde hacía más de 20 años. Una sopa que ahora en lugar de costar 15 céntimos podría costar cientos, luego miles y después millones de dólares solo por haberla pintado Warhol, sólo por eso?. Cuánto pagaría por una sopa de Warhol? Cuánto pagaría por un plato para sopa de la vajilla de Luis XV? Cuanto pagaría por una sopa de Ferran Adriá? [la pregunta funciona sólo si le gusta la sopa].
¿Cree que una aspiradora puede ser una obra de arte? Probablemente si la pinta un gran artista, podría reconocerse la imagen de la aspiradora como una obra arte, pero si el artista cuelga en efecto cualquier aspiradora en una pared como lo hace Jeff Koons en la serie The New? Y si la aspiradora no va a ninguna parte sino que está en su casa y siempre la ha tenido, podría aun ser arte?
Qué diferencia hay entre el arte del diseño de objetos cotidianos? Tiene un exprimidor de naranjas que pudiera considerarse una obra de arte? El reconocido diseñador italiano Alessi, afirma sobre sus piezas que “los diseños que son muy expresivos y cada vez se definen más como esculturas”, y agrega que “es como comprar cosas de la colección de un museo y eso hace pensar al comprador en cómo debe tratar el objeto cuando lo lleve a casa”.
La creación de una pieza de Alessi puede conllevar el mismo proceso de creación de un pintor y el proceso de producción no difiere gran cosa del de un escultor; el resultado, un objeto de alta calidad estética, impecable elaboración técnica, producto de una investigación conceptual, y matérica; con el aura de excepcionalidad y herencia cultural propias de las obras de arte, solo que esta exprime naranjas.
Debe el arte estar desprovisto de cualquier utilidad práctica?
“Los japoneses han aceptado que el arte y el comercio se van
a mezclar; de hecho, ellos se sorprenden de la rígida y pretenciosa jerarquía occidental del Arte Culto. En occidente esto es
ciertamente peligroso pues la gente tirará todo tipo de piedras.
Pero está bien, yo estoy listo con mi casco”
Takashi Murakami
“Yo estoy para el arte que es político-erótico-místico, que hace algo diferente a sentarse sobre su trasero en un museo”
Claes Oldenburg.
Algunos artistas que han desarrollado obras de arte/diseño: Piet Mondrian – Gustave Klimt – Takashi Murakami – Alessi – Allen Jones – Antoni Gaudí – Alfosn Mucha.
En 1962 la imagen reproducida en serigrafía de la popular lata de Campbell’s Soup, de Andy Warhol en sus 32 presentaciones fue exhibida en la Ferus Gallery de Los Angeles, causando gran controversia, no porque el arte no haya reproducido antes objetos cotidianos, sino por la falta de trascendencia del objeto que chocaba frente al reinante misticismo del expresionismo abstracto.
Lo cotidiano ha sido objeto de representación en el arte bajo diferentes connotaciones, flechas en las cavernas, pan en las últimas cenas, bodegones barrocos, la silla de la habitación de Van Gogh, la guitarra de Picasso, la pipa de Magritte, el Botellero y el Orinal de Duchamp, sin embargo esta sopa era denotativa. Una sopa, punto. Una sopa del supermercado, de todos los supermercados, de todos los días, de todas las casas, de todos los años desde hacía más de 20 años. Una sopa que ahora en lugar de costar 15 céntimos podría costar cientos, luego miles y después millones de dólares solo por haberla pintado Warhol, sólo por eso?. Cuánto pagaría por una sopa de Warhol? Cuánto pagaría por un plato para sopa de la vajilla de Luis XV? Cuanto pagaría por una sopa de Ferran Adriá? [la pregunta funciona sólo si le gusta la sopa].
¿Cree que una aspiradora puede ser una obra de arte? Probablemente si la pinta un gran artista, podría reconocerse la imagen de la aspiradora como una obra arte, pero si el artista cuelga en efecto cualquier aspiradora en una pared como lo hace Jeff Koons en la serie The New? Y si la aspiradora no va a ninguna parte sino que está en su casa y siempre la ha tenido, podría aun ser arte?
Qué diferencia hay entre el arte del diseño de objetos cotidianos? Tiene un exprimidor de naranjas que pudiera considerarse una obra de arte? El reconocido diseñador italiano Alessi, afirma sobre sus piezas que “los diseños que son muy expresivos y cada vez se definen más como esculturas”, y agrega que “es como comprar cosas de la colección de un museo y eso hace pensar al comprador en cómo debe tratar el objeto cuando lo lleve a casa”.
La creación de una pieza de Alessi puede conllevar el mismo proceso de creación de un pintor y el proceso de producción no difiere gran cosa del de un escultor; el resultado, un objeto de alta calidad estética, impecable elaboración técnica, producto de una investigación conceptual, y matérica; con el aura de excepcionalidad y herencia cultural propias de las obras de arte, solo que esta exprime naranjas.
Debe el arte estar desprovisto de cualquier utilidad práctica?
“Los japoneses han aceptado que el arte y el comercio se van
a mezclar; de hecho, ellos se sorprenden de la rígida y pretenciosa jerarquía occidental del Arte Culto. En occidente esto es
ciertamente peligroso pues la gente tirará todo tipo de piedras.
Pero está bien, yo estoy listo con mi casco”
Takashi Murakami
“Yo estoy para el arte que es político-erótico-místico, que hace algo diferente a sentarse sobre su trasero en un museo”
Claes Oldenburg.
Algunos artistas que han desarrollado obras de arte/diseño: Piet Mondrian – Gustave Klimt – Takashi Murakami – Alessi – Allen Jones – Antoni Gaudí – Alfosn Mucha.
OUT NOW!. Ikea, la República Independiente de tu casa
Ikea, la República Independiente de tu casa
En 2008 el mundo entero presenció [la mayoría por televisión], el impresionante espectáculo de los Juegos Olímpicos de Pekín, la nación más poblada del mundo recibió a millones de turistas y miles de deportistas, mientras otros tantos miles de performistas realizaron al unísono coreografías milimétricamente sincronizadas, asombrosamente todos parecían una sola persona, vestían exactamente igual y hacían con cada movimiento los mismos gestos. Es este también el exitoso atractivo de las superproducciones cinematográficas, cuántos millones de extras en una película y todos corriendo para el mismo lado. Sin exacto sincronismo o logro estético, esta impresión de todos como un gran uno, no difiere demasiado del comportamiento diario al interior de las fábricas, de la bolsas de valores, de las personas en el metro, en los cruces peatonales de Nueva York, Shangai o Madrid, en un concierto de rock o en uno de jazz, podría acaso ser diferente?.
En la novela “La broma” del escritor checo Milan Kundera, se plantea si el gesto es una expresión única de cada persona, una impronta, o si es una construcción cultural. Cuántos gestos nos pertenecen y cuáles hemos aprendido. En uno de los más recientes comerciales de Coca-Cola, “no es imposible” se ve un joven occidental con su idéntico oriental y no es imposible, cada vez nos parecemos todos un poco más, los japoneses se vuelven rubios, los blancos morenos, cientos de mujeres llevan los labios de Angelina Jolie, los pómulos de Cate Blanchet y el corte de cabello de Victoria Beckham, por difícil que este sea, y es que como decía el personaje de Agrado en la película “Todo sobre mi madre” de Pedro Almodóvar, “una es más auténtica, cuanto más se parece a lo que soñaba de si misma”. Cuántos sueños nos pertenecen? Cuántos hemos aprendido a soñarlos? Sean los que sean, existen millones de fabricantes y comerciantes dispuestos a satisfacerlos y a precios muy cómodos, acorde con la economía de la “república independiente de tu casa”.
Cómo puede ser original una copia? Cómo puede ser auténtica una copia? Para la producción en serie, la comunicación virtual hiperefectiva, la emergente clase del low-cost, la sobreestimulación mediática, la densidad de las megápolis y para las crecientes comunidades virtuales, la velocidad sobrepasa la unicidad, el prototipo puede convertirse rápidamente en una curiosidad, destaca sin embargo la capacidad expansiva, la capacidad de repetirse infinitamente.
El arte mismo se ha visto enfrentado a una transformación, a la producción de tipo industrial, la capacidad de producir y reproducirse masivamente. El artista vivo más cotizado actualmente, el británico Damien Hirst, dirige en varias ciudades del Reino Unido 6 talleres de producción de sus obras; en los 60’s Warhol había creado “The Factory”, en Japón, el artista contemporáneo Takashi Murakami dirige la fábrica KaiKai KiKi .Co., en la que se producen sus esculturas, pinturas, videos, camisetas, bolígrafos, badges, etc., además de representar a otros artistas y producir dos ferias de arte, Kai kai kiki es una exitosa y reconocida industria artística.
“Un artista es alguien que produce cosas que la gente no necesita tener pero que él, por alguna razón, piensa que sería una buena idea darles”
Andy Warhol
Algunos artistas que trabajan sobre las grandes masas y la industrialización: Andreas Gursky, Damien Hirst, Jeff Koons, Takashi Murakami, Peter Jackson, Steven Spielberg, Spencer Tunick.
En 2008 el mundo entero presenció [la mayoría por televisión], el impresionante espectáculo de los Juegos Olímpicos de Pekín, la nación más poblada del mundo recibió a millones de turistas y miles de deportistas, mientras otros tantos miles de performistas realizaron al unísono coreografías milimétricamente sincronizadas, asombrosamente todos parecían una sola persona, vestían exactamente igual y hacían con cada movimiento los mismos gestos. Es este también el exitoso atractivo de las superproducciones cinematográficas, cuántos millones de extras en una película y todos corriendo para el mismo lado. Sin exacto sincronismo o logro estético, esta impresión de todos como un gran uno, no difiere demasiado del comportamiento diario al interior de las fábricas, de la bolsas de valores, de las personas en el metro, en los cruces peatonales de Nueva York, Shangai o Madrid, en un concierto de rock o en uno de jazz, podría acaso ser diferente?.
En la novela “La broma” del escritor checo Milan Kundera, se plantea si el gesto es una expresión única de cada persona, una impronta, o si es una construcción cultural. Cuántos gestos nos pertenecen y cuáles hemos aprendido. En uno de los más recientes comerciales de Coca-Cola, “no es imposible” se ve un joven occidental con su idéntico oriental y no es imposible, cada vez nos parecemos todos un poco más, los japoneses se vuelven rubios, los blancos morenos, cientos de mujeres llevan los labios de Angelina Jolie, los pómulos de Cate Blanchet y el corte de cabello de Victoria Beckham, por difícil que este sea, y es que como decía el personaje de Agrado en la película “Todo sobre mi madre” de Pedro Almodóvar, “una es más auténtica, cuanto más se parece a lo que soñaba de si misma”. Cuántos sueños nos pertenecen? Cuántos hemos aprendido a soñarlos? Sean los que sean, existen millones de fabricantes y comerciantes dispuestos a satisfacerlos y a precios muy cómodos, acorde con la economía de la “república independiente de tu casa”.
Cómo puede ser original una copia? Cómo puede ser auténtica una copia? Para la producción en serie, la comunicación virtual hiperefectiva, la emergente clase del low-cost, la sobreestimulación mediática, la densidad de las megápolis y para las crecientes comunidades virtuales, la velocidad sobrepasa la unicidad, el prototipo puede convertirse rápidamente en una curiosidad, destaca sin embargo la capacidad expansiva, la capacidad de repetirse infinitamente.
El arte mismo se ha visto enfrentado a una transformación, a la producción de tipo industrial, la capacidad de producir y reproducirse masivamente. El artista vivo más cotizado actualmente, el británico Damien Hirst, dirige en varias ciudades del Reino Unido 6 talleres de producción de sus obras; en los 60’s Warhol había creado “The Factory”, en Japón, el artista contemporáneo Takashi Murakami dirige la fábrica KaiKai KiKi .Co., en la que se producen sus esculturas, pinturas, videos, camisetas, bolígrafos, badges, etc., además de representar a otros artistas y producir dos ferias de arte, Kai kai kiki es una exitosa y reconocida industria artística.
“Un artista es alguien que produce cosas que la gente no necesita tener pero que él, por alguna razón, piensa que sería una buena idea darles”
Andy Warhol
Algunos artistas que trabajan sobre las grandes masas y la industrialización: Andreas Gursky, Damien Hirst, Jeff Koons, Takashi Murakami, Peter Jackson, Steven Spielberg, Spencer Tunick.
OUT NOW!. Cool-Tour
Cool-Tour
La medias de visitantes por año a los Museos que van entre miles y millones al año, se nutren principalmente de los turistas. Los toures urbanos incluyen sin equa non la visita al museo o museos de la ciudad. Interesados o no en el arte los turistas se acercan a los museos y se detienen en las tiendas de los mismos, es tan importante ver como llevarse la evidencia de haber estado allí, incluso los elementos más representativos del entorno de los se han convertido en impagados modelos de fotografía aficionada, cómo ir al Louvre y no tomarse una foto frente a la pirámide, y por qué no?
Los Museos han debido transformarse, ampliarse y abrirse a nuevos públicos, a públicos que acuden en masa y que están dispuestos a soportar en muchos casos, largas filas para entrar, el museo es hoy un lugar que alberga conocimiento, intercambio, entretenimiento y que concede a sus visitantes cierto prestigio intelectual; el visitante aporta a sus vez nuevos retos en la comunicación, exige nuevas formas de aproximación según sus diferentes niveles de conocimiento artístico y/o de su bienvenida curiosidad, así que el museo debe también satisfacer sus expectativas, y qué expectativas tienen? Qué venden hoy los Museos? Quiénes son los consumidores del arte? Cómo se consume el arte?.
“Todos los supermercados se volverán museos y todos los museos supermercados”
Andy Warhol*
*En el 2009 se llevará a cabo en Shanghai la treceava edición de la Feria Internacional de Arte de Shanghai que tendrá lugar en el Shanghai Mart, complejo comercial que contiene el supermercado más grande del mundo.
La medias de visitantes por año a los Museos que van entre miles y millones al año, se nutren principalmente de los turistas. Los toures urbanos incluyen sin equa non la visita al museo o museos de la ciudad. Interesados o no en el arte los turistas se acercan a los museos y se detienen en las tiendas de los mismos, es tan importante ver como llevarse la evidencia de haber estado allí, incluso los elementos más representativos del entorno de los se han convertido en impagados modelos de fotografía aficionada, cómo ir al Louvre y no tomarse una foto frente a la pirámide, y por qué no?
Los Museos han debido transformarse, ampliarse y abrirse a nuevos públicos, a públicos que acuden en masa y que están dispuestos a soportar en muchos casos, largas filas para entrar, el museo es hoy un lugar que alberga conocimiento, intercambio, entretenimiento y que concede a sus visitantes cierto prestigio intelectual; el visitante aporta a sus vez nuevos retos en la comunicación, exige nuevas formas de aproximación según sus diferentes niveles de conocimiento artístico y/o de su bienvenida curiosidad, así que el museo debe también satisfacer sus expectativas, y qué expectativas tienen? Qué venden hoy los Museos? Quiénes son los consumidores del arte? Cómo se consume el arte?.
“Todos los supermercados se volverán museos y todos los museos supermercados”
Andy Warhol*
*En el 2009 se llevará a cabo en Shanghai la treceava edición de la Feria Internacional de Arte de Shanghai que tendrá lugar en el Shanghai Mart, complejo comercial que contiene el supermercado más grande del mundo.
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